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TAG Heuer Formula 1 Solargraph: la última vuelta de Zandvoort

  • hace 12 horas
  • 5 min de lectura

Cuando un circuito se despide, el tiempo se convierte en memoria




Hay circuitos que forman parte de la historia de la Fórmula 1, con el paso de los años, terminan formando parte también de la memoria emocional de quienes han vivido las carreras, este es el caso de Zandvoort.

Entre dunas, viento del Mar del Norte y tribunas convertidas en una inmensa marea naranja, el circuito neerlandés ha construido una identidad propia, un trazado estrecho, exigente y próximo al público, donde cada curva parece reclamar compromiso y cada vuelta deja una huella.


Ahora, ante el último Gran Premio de los Países Bajos en Zandvoort, TAG Heuer decide detener ese instante en el tiempo, lo hace con dos nuevas ediciones limitadas del TAG Heuer Formula 1 Solargraph de 38 mm, concebidas como un homenaje a la última carrera de Fórmula 1 en este escenario.

No es simplemente un reloj asociado a una competición, es una pequeña cápsula de memoria.


El ADN de una historia

que comenzó en 1986


Para comprender estos nuevos Formula 1 hay que regresar a 1986, cuando TAG Heuer presentó una colección que rompía deliberadamente con la solemnidad tradicional de la relojería.

El Formula 1 llevó a la muñeca algo que hasta entonces parecía reservado al paddock: el color, la velocidad, la actitud y una estética inequívocamente deportiva.





La colección nació para acompañar una nueva generación de aficionados al automovilismo y convirtió el lenguaje de la competición en un objeto cotidiano. Desde entonces, el Formula 1 ha evolucionado, pero conserva una idea esencial:


El tiempo no es un espectador cuando está en juego la velocidad.


TAG Heuer conoce bien esa relación,

desde sus orígenes, la Maison ha estado vinculada al cronometraje y al automóvil. En el universo de la competición, medir el tiempo nunca ha sido una cuestión puramente técnica. Una décima puede separar la victoria del segundo puesto; una decisión puede cambiar una carrera; una curva puede convertirse en el lugar donde todo se gana o todo se pierde.

Zandvoort encarna precisamente esa filosofía.


El último Gran Premio, convertido en objeto


Los dos nuevos modelos comparten una misma arquitectura estética.

La caja de 38 mm, realizada en acero arenado, recupera la inspiración formal del Formula 1 original y la adapta a una proporción más compacta. El acabado mate absorbe la luz y aporta una personalidad técnica, casi instrumental, que encaja naturalmente con el universo del motorsport.

El protagonismo cromático corresponde al naranja y al rojo.

Sobre una esfera gris opalina, la minutería naranja y roja establece un contraste inmediato, funciona como código visual, como una señal luminosa en el paisaje de una pista.





El bisel bidireccional incorpora la característica estética de margarita y está realizado en TH-Polylight, un material que aporta ligereza y una particular sensación táctil.

La lectura continúa siendo uno de los grandes argumentos del conjunto. Los índices aplicados lacados en rojo y las agujas están tratados con Super-LumiNova® eggshell, ofreciendo una tonalidad verde en la oscuridad. A las seis, nueve y doce horas aparecen los característicos escudos que conectan estos relojes con la identidad histórica del Formula 1.

A las tres, la indicación de día del mes perfectamente legible.

Todo está pensado para que el reloj conserve algo fundamental en un instrumento relacionado con la competición, leer el tiempo de un vistazo.


Dos interpretaciones

para una misma despedida


TAG Heuer presenta dos versiones limitadas, distintas en su forma de vestir la muñeca pero idénticas en su vocación.

La primera, referencia WBY111H.FT8128, estará limitada a 1.500 ejemplares y combina la caja de acero arenado con una correa de caucho naranja.

Es probablemente la interpretación más visceral de las dos. El naranja conecta directamente con el universo cromático del Gran Premio de los Países Bajos y con esa extraordinaria marea de aficionados que ha convertido Zandvoort en uno de los escenarios más reconocibles del calendario.





La segunda, referencia WBY111L.BA0042, estará limitada a 1.000 unidades y apuesta por un brazalete de acero arenado de tres filas.

Más metálica, más arquitectónica, conserva el lenguaje deportivo pero introduce una presencia algo más sofisticada sobre la muñeca.





Ambas incorporan cristal de zafiro plano con tratamiento antirreflejos, corona de acero a las tres horas, fondo de caja roscado y una hermeticidad de 100 metros.

Dos relojes. Dos maneras de recordar una misma última vuelta.


La luz como combustible


Pero quizá la verdadera revolución de estos Formula 1 no esté en su color ni en su relación con Zandvoort, está debajo de la esfera.

Los dos modelos incorporan el calibre TH50-00 Solargraph, una tecnología que transforma la luz natural y artificial en energía para mantener el reloj funcionando.

Un minuto de exposición directa al sol proporciona energía para un día completo. Una carga completa, conseguida en menos de 40 horas de exposición lumínica, ofrece hasta diez meses de autonomía en completa oscuridad.





Y existe un detalle especialmente interesante: si el reloj llega a detenerse, puede volver a ponerse en marcha después de apenas diez segundos de exposición a la luz.

El acumulador, además, está concebido para ofrecer una vida útil de hasta 15 años.

Es una idea particularmente apropiada para este homenaje a Zandvoort: un reloj nacido para hablar de velocidad que, paradójicamente, encuentra su energía en algo tan elemental como la luz.

El Formula 1 mira hacia adelante

Hay algo elegante en la manera en que TAG Heuer aborda esta despedida.

No intenta reproducir literalmente el pasado, lo interpreta.

El diseño recuerda al Formula 1 original de 1986, pero la tecnología Solargraph pertenece plenamente al presente. La caja reduce sus dimensiones a 38 mm, los materiales evolucionan y la energía deja de depender de una fuente convencional para encontrar en la luz su combustible.

Es, en cierto modo, la filosofía de TAG Heuer condensada en una pieza: la tradición como punto de partida, nunca como lugar de llegada.

La Maison, fundada por Edouard Heuer en 1860 en las montañas del Jura suizo, ha construido buena parte de su identidad alrededor de esa tensión entre tradición e innovación. Desde el oscilating pinion desarrollado para cronógrafos mecánicos en 1887 hasta el Calibre 11 de 1969 y sus posteriores innovaciones, la marca ha entendido siempre la relojería como un territorio donde la precisión puede convivir con la audacia. El Formula 1 nació precisamente de esa actitud y ahora vuelve a hacerlo.


Una última vuelta que no termina


Zandvoort se prepara para cerrar un capítulo de la Fórmula 1, pero TAG Heuer ha encontrado una manera de impedir que esa última vuelta desaparezca completamente.

Queda en una esfera gris, en el naranja que atraviesa la minutería, en el rojo de las agujas.

En el tacto del TH-Polylight, en una correa que parece haber salido del paddock.

En un brazalete de acero que convierte la herramienta en objeto de deseo.

Y, sobre todo, queda en la luz que alimenta el movimiento.

Porque quizá esa sea la metáfora más hermosa de estos dos relojes:


Cuando una carrera termina, el tiempo continúa.


El último Gran Premio de Zandvoort será una despedida, pero se conservará en la memoria a través de los relojes Formula 1 Solargraph que lo convertirán en su recuerdo.





Y mientras haya luz, seguirán marcando la hora, TAG HEUER FORMULA 1 SOLARGRAPH 38 MM; WBY111H.FT8128


Edición limitada a 1.500 piezas · Correa de caucho naranja · Calibre TH50-00 Solargraph, Caja de acero arenado de 38 mm, Bisel bidireccional naranja de TH-Polylight · Cristal de zafiro · 100 m de hermeticidad · PVP estimado Europa: 2.100 € · Disponible desde agosto de 2026 · Exclusivo e-commerce.

WBY111L.BA0042.





Edición limitada a 1.000 piezas · Brazalete de acero arenado de tres filas· Calibre TH50-00 Solargraph · Caja de acero arenado de 38 mm · Bisel bidireccional naranja de TH-Polylight · Cristal de zafiro · 100 m de hermeticidad · PVP estimado Europa: 2.200 € · Disponible desde agosto de 2026.




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