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TAG Heuer Carrera Chronograph x Team Ikuzawa

  • hace 19 horas
  • 4 min de lectura

Cuando el automovilismo japonés se convierte en una obra de alta relojería





El nuevo TAG Heuer Carrera Chronograph x Team Ikuzawa captura el espíritu de una época, no es únicamente una edición limitada de 150 piezas; es un homenaje a la pasión por la competición, a la cultura del diseño japonés y a la capacidad de la alta relojería para convertir la memoria en un objeto eterno.

Desde sus orígenes, TAG Heuer ha estado íntimamente ligado al automovilismo. Cronómetros, cronógrafos y circuitos forman parte del ADN de una manufactura que ha acompañado algunos de los momentos más emblemáticos de la competición. En esta ocasión, la firma suiza vuelve a mirar hacia el asfalto, pero lo hace desde una perspectiva diferente, la sensibilidad estética de Japón.





La visión de una nueva generación


El proyecto reúne nuevamente a tres nombres que hablan el mismo lenguaje: TAG Heuer, Team Ikuzawa y Bamford Watch Department. Tras el éxito de su primera colaboración en 2023, las tres firmas vuelven a encontrarse para crear una pieza que trasciende el concepto tradicional de reloj deportivo.





Gran parte de esa personalidad nace de Mai Ikuzawa, directora creativa y Team Principal de Team Ikuzawa. Hija del legendario piloto Tetsu Ikuzawa y formada en Central Saint Martins de Londres, representa una nueva generación de creadores capaces de conectar la herencia del automovilismo con la moda, el arte y el diseño contemporáneo.





Su colaboración con George Bamford, uno de los grandes referentes mundiales en la personalización y reinterpretación de relojes de lujo, aporta una mirada diferente al universo Carrera, creando una pieza respetuosa con la historia, pero decididamente contemporánea.

El resultado no pretende reproducir el pasado, sino reinterpretarlo.


Inspirado en un cronómetro que escribió historia


La inspiración nace del histórico Heuer Roadmaster, uno de los cronómetros utilizados durante décadas para medir el tiempo en competición.

Aquellos instrumentos privilegiaban una lectura inmediata, contrastes muy marcados y una funcionalidad absoluta. Ese lenguaje gráfico sirve ahora como punto de partida para un reloj que mantiene intacta la esencia de los cronógrafos clásicos, pero adaptada a la sensibilidad del siglo XXI.





El nuevo Carrera recupera esa estética limpia y perfectamente legible, donde cada detalle responde a una función concreta y donde el diseño nunca sacrifica la utilidad.


Un Carrera que respira competición


La caja de acero de 39 milímetros recupera las equilibradas proporciones del actual Carrera Glassbox. La característica construcción sin bisel permite que el cristal de zafiro abombado envuelva completamente la esfera, generando una sensación de profundidad y continuidad que recuerda a los históricos Carrera concebidos por Jack Heuer.





La esfera es, probablemente, el elemento más distintivo del reloj, su acabado blanco con textura Clou de Paris sirve de lienzo para una composición de fuerte personalidad gráfica. Los índices impresos sustituyen a los tradicionales aplicados, reforzando esa estética inspirada en los instrumentos de cronometraje de competición, con una hermeticidad de 100 metros.

El rojo se convierte en el auténtico hilo conductor del diseño. Aparece en las agujas de horas y minutos, en el segundero central del cronógrafo, en la corona y hasta en el disco de fecha, donde cada número adopta el color corporativo de Team Ikuzawa.





A las seis en punto aparece discretamente la firma del equipo japonés, ocupando un espacio que el calibre manufactura TH20-10 permite liberar al eliminar el segundero permanente. Un guiño inteligente a los cronógrafos históricos de los años sesenta y setenta, cuando los nombres de equipos y patrocinadores compartían protagonismo con las escalas de medición.


Mecánica creada para disfrutar conduciendo… y viviendo


En su interior late el calibre automático TH20-10, un movimiento cronógrafo desarrollado por TAG Heuer que combina precisión, fiabilidad y una arquitectura concebida para el uso diario.





La hermeticidad de 100 metros, el fondo de zafiro atornillado y la sólida construcción de la caja convierten esta edición limitada en un reloj preparado para acompañar tanto una jornada de conducción como un uso cotidiano.

Lejos de buscar únicamente la exclusividad, transmite esa sensación de herramienta de precisión que siempre ha definido a los mejores Carrera.


Tres personalidades en un solo reloj


Uno de los aspectos más atractivos del conjunto es su versatilidad.

El brazalete de acero de siete filas ofrece una imagen elegante y muy contemporánea, mientras que las dos correas adicionales cambian completamente su carácter.

La primera, de piel blanca perforada con costuras rojas, recuerda inmediatamente a los guantes utilizados por los pilotos clásicos.





La segunda, realizada en tejido blanco con franjas rojas, reproduce la histórica decoración de competición de Team Ikuzawa y aporta una estética mucho más deportiva.

Cada cambio de correa transforma el reloj sin alterar su identidad.


Una edición para auténticos apasionados


El fondo de la caja incorpora los grabados de Team Ikuzawa y Bamford Watch Department, además de la numeración individual de cada una de las 150 piezas producidas. La presentación está igualmente cuidada, el reloj se entrega en un estuche inspirado en las cajas de herramientas de los boxes de competición e incluye las dos correas adicionales, una funda de viaje y una colección de exclusivos llaveros diseñados por Team Ikuzawa.





Más que un embalaje, es una prolongación de la experiencia.


Más allá de la nostalgia


En una industria donde las reediciones históricas son cada vez más frecuentes, TAG Heuer demuestra que mirar al pasado no significa quedarse en él, el Carrera Chronograph x Team Ikuzawa utiliza la historia como punto de partida para hablar de creatividad, cultura y diseño contemporáneo. Une la tradición relojera suiza con la sensibilidad estética japonesa y el talento creativo de George Bamford en una pieza que resulta tan coherente como emocionante.

Es un reloj pensado para coleccionistas, sí, pero también para quienes entienden que los mejores objetos no solo destacan por su precisión mecánica, sino porque cuentan historias.





Y pocas historias unen con tanta elegancia la velocidad, la cultura y la pasión por el detalle como esta nueva interpretación del mítico Carrera.






Precio orientativo en Europa:

10.450 euros.




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