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Seiko Prospex Save the Ocean Edición Limitada

  • Redactor
  • 2 ene
  • 3 Min. de lectura

Cuando Okinawa marca

el pulso del tiempo




Hay relojes que miden horas y hay otros —los importantes y no por ello los más caros— que capturan un paisaje, una memoria, una forma de estar en el mundo. El nuevo Seiko Prospex 1965 Heritage Diver’s Save the Ocean Edición Limitada (SPB545J1) pertenece, sin duda, a esta segunda categoría. Un lanzamiento que mira al océano de Okinawa no como inspiración estética puntual, sino como territorio emocional y técnico donde la relojería demuestra su razón de ser.



Okinawa, azul con vocación infinita





La esfera es el primer latido, un azul profundo, cambiante, casi vivo, que reproduce el juego de la luz sobre las aguas cristalinas de Okinawa. No es un color plano, es una superficie en movimiento, con reflejos que evocan la calma y la fuerza del mar al mismo tiempo. El bisel gris actúa como contrapunto sobrio, reforzando el ADN profesional del reloj sin renunciar a una elegancia contemporánea perfectamente utilizable fuera del contexto submarino. Aquí Seiko vuelve a demostrar algo que domina como pocas marcas, hacer del color un lenguaje técnico, con historia y no un mero adorno.



Herencia de 1965, tecnología de hoy





La caja de 40 mm en acero inoxidable, equilibrada y extremadamente cómoda, rinde homenaje al primer diver de Seiko lanzado en 1965, reinterpretado con los estándares actuales de ergonomía y precisión. El cristal de zafiro curvado con tratamiento antirreflectante interno protege la esfera sin distorsionar la lectura, incluso bajo condiciones de luz extrema. En su interior late el calibre automático 6R55, una declaración de fiabilidad japonesa, con 72 horas de reserva de marcha, carga manual, parada de segundero, una precisión ajustada a los márgenes profesionales de la casa.

Todo ello acompañado de una resistencia al agua de 300 metros, corona y fondo de caja roscados y un bisel giratorio unidireccional, configurando un instrumento real de buceo, no una evocación estética del mismo.



Funcionalidad llevada al detalle





El brazalete de acero incorpora un nuevo cierre desplegable triple con bloqueo de seguridad y, sobre todo, un sistema de extensión ajustable en seis posiciones, una solución pensada para adaptarse con precisión milimétrica tanto al traje de neopreno como a la muñeca desnuda, de cualquier usuario, en el día a día. Práctico, robusto y sorprendentemente cómodo.


La legibilidad —pilar esencial en cualquier diver— queda garantizada gracias al Lumibrite en agujas, índices y bisel, uno de los mejores compuestos luminiscentes del mercado, incluso tras largas inmersiones.



Una edición limitada con sentido




Limitado a 4.000 unidades numeradas, con la inscripción Limited Edition y número de serie grabado en el fondo de caja, este Prospex Save the Ocean no juega a la exclusividad artificial, ofrece algo más valioso: coherencia entre historia, técnica y precio.


Con un PVP en España de 1.500 €, Seiko vuelve a situarse en ese territorio incómodo para la competencia, el lugar donde la relojería profesional, honesta y bien diseñada deja muy poco margen para la discusión.




En conclusión, el Seiko Prospex SPB545J1 no es solo un reloj de buceo, es un manifiesto silencioso sobre cómo la alta funcionalidad puede convivir con una estética refinada y emocional. Es un reloj para quienes entienden el lujo no como exceso, sino como precisión, propósito y belleza duradera.


Okinawa no se mira, se respeta y Seiko, una vez más, lo ha entendido.

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