IWC Schaffhausen Portugieser Automatic 42 Year of the Horse
- Redactor
- 16 ene
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— El tiempo que avanza con determinación
Para celebrar el Año Nuevo Lunar 2026, IWC Schaffhausen vuelve a demostrar que la alta relojería también puede dialogar con el símbolo, la emoción y el futuro, lo hace con una edición limitada a 500 piezas del Portugieser Automatic 42 Year of the Horse (Ref. IW501709), una creación que conjuga técnica, elegancia y significado.

En la tradición china, el caballo encarna la energía vivaz, la libertad de movimiento y la buena fortuna que nace del esfuerzo, es símbolo de éxito, de avance decidido, de esa fuerza interior que empuja a cruzar horizontes sin mirar atrás. No es casualidad que IWC elija este animal para reinterpretar uno de los pilares de su colección más emblemática.
El Año del Caballo, que comienza el 17 de febrero de 2026, se asocia al nacimiento de nuevas oportunidades y al coraje necesario para perseguirlas con confianza. Exactamente el mismo espíritu que define al Portugieser desde su origen.
Una estética que habla en voz baja…
y deja huella
La caja de acero inoxidable de 42 milímetros presenta una arquitectura refinada, con un perfil lateral más esbelto y cristales de zafiro tipo caja tanto en el frontal como en el fondo. El resultado es una presencia elegante, equilibrada, fiel al ADN Portugieser, pero con una sofisticación contemporánea.
La esfera burdeos, inspirada en los tonos rojos auspiciosos del Año Nuevo Lunar, es el gran gesto emocional de esta edición. Profunda, cálida y envolvente, sirve de lienzo a una composición perfectamente reconocible, como es el segundero pequeño a las 9 horas, indicador de reserva de marcha a las 3 horas, heredado del mítico Portugieser Automatic Ref. 5000 del año 2000, ventana de fecha discretamente situada a las 6 horas, integrada con precisión quirúrgica, las agujas doradas, los números arabigos y los apliques aportan contraste, legibilidad y una sensación de lujo sereno.
Nada sobra, nada grita, todo fluye.

Ingeniería con alma
el corazón del caballo
En el interior late el calibre manufactura 52011, una declaración de músculo técnico y fiabilidad, equipado con el sistema de cuerda Pellaton, incorpora componentes en cerámica prácticamente inalterable, optimizando la eficiencia y la durabilidad.
Gracias a sus dos barriletes, ofrece una impresionante reserva de marcha de 168 horas (7 días), acumulada mediante el movimiento bidireccional del rotor. Y aquí aparece el detalle que convierte a este reloj en algo más que un objeto de precisión,
un rotor chapado en oro con forma de caballo al galope, visible a través del fondo de zafiro. Un gesto poético, dinámico, casi narrativo.
El tiempo, aquí, no avanza, corre.

Versatilidad con carácter
El Portugieser Automatic 42 Year of the Horse se entrega con dos correas de piel de cocodrilo —una negra y otra burdeos— que permiten adaptar el reloj al estado de ánimo, al contexto o al momento vital. Ambas se ajustan mediante un cierre desplegable de acero inoxidable, aportando confort y coherencia estética.
Conclusión
Esta edición especial no es solo una celebración del Año Nuevo Lunar, es una reflexión sobre el movimiento, la constancia y la elegancia del progreso bien entendido. Un reloj pensado para quienes no persiguen el tiempo, sino que avanzan con él, coleccionistas, asiáticos, aficionados al mundo del caballo, encuentran en esta edición limitada una oportunidad de un reloj tradicional de la marca IWC.
