IWC Gran Reloj de Aviador Calendario Perpetuo ProSet 140 Years Mercedes-Benz
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Cuando la ingeniería aprende
a viajar en el tiempo

IWC Gran Reloj de Aviador Calendario Perpetuo ProSet 140 Years Mercedes-Benz (Ref. IW329603) intenta comprender el tiempo.
Presentado con motivo del 140.º aniversario de Mercedes-Benz, bajo el lema 140 Years of Innovation, esta edición limitada a 140 piezas convierte una celebración histórica en un ejercicio de ingeniería contemporánea.
No es simplemente un nuevo reloj asociado a Mercedes-Benz, es, sobre todo, el escenario elegido por IWC Schaffhausen para presentar una de sus innovaciones más interesantes en materia de calendarios perpetuos de las últimas décadas: el Calendario Perpetuo ProSet.

La complicación que decidió hacerse sencilla
Un calendario perpetuo es una de las grandes complicaciones de la relojería mecánica porque debe interpretar correctamente la irregularidad del calendario humano: meses de distinta duración, años bisiestos y el ciclo lunar.
IWC lleva décadas trabajando en este territorio. En 1985, el legendario relojero Kurt Klaus presentó el calendario perpetuo que se convertiría en uno de los grandes hitos técnicos de la manufactura.
Ahora, cuatro décadas después, IWC plantea una pregunta aparentemente sencilla: ¿por qué una complicación extraordinariamente compleja no puede utilizarse de una manera extraordinariamente sencilla?
La respuesta se llama ProSet.
Su innovación fundamental permite ajustar el calendario hacia delante y, por primera vez en IWC, también hacia atrás desde una única posición de la corona.
Sin pulsadores adicionales. Sin tener que cambiar constantemente la posición de la corona. Sin procedimientos que obliguen al propietario a consultar un manual cada vez que necesita corregir una fecha.
La experiencia se aproxima a algo tan natural como poner el reloj en hora.
La paradoja es deliciosa: hacer sencillo lo extraordinariamente complejo.
Cuatro patentes detrás de una aparente simplicidad
El Calendario Perpetuo ProSet funciona mediante un sistema basado íntegramente en engranajes y protegido por cuatro patentes.
La facilidad de utilización esconde, por tanto, una considerable sofisticación mecánica.
Para conseguirlo, IWC ha recurrido a componentes con geometrías especialmente complejas fabricados mediante LIGA, una tecnología de microestructuración que combina litografía y electroformado.
Es uno de esos detalles que probablemente pasarán inadvertidos al propietario cuando ajuste su reloj y precisamente ahí reside una de las virtudes de la alta relojería: las mejores soluciones suelen desaparecer detrás de la experiencia.
No vemos la complejidad.
La disfrutamos.
La Luna, ahora con una precisión extraordinaria
La esfera negra organiza la información con la claridad funcional característica de la colección Pilot de IWC.
La fecha ocupa las 3 horas; el mes, las 6; el día de la semana, las 9; y la indicación de las fases lunares domina la posición de las 12 horas.
Entre las 7 y las 8 horas aparece otro de los signos distintivos de los calendarios perpetuos de IWC: la indicación del año mediante cuatro dígitos.

Pero es la Luna la que aporta uno de los datos técnicos más fascinantes.
Gracias a un nuevo engranaje reductor, la indicación de las fases lunares alcanza una precisión tal que necesitará 1.040 años para acumular una desviación de un solo día.
La característica indicación Double Moon® permite además representar correctamente la fase lunar para observadores de ambos hemisferios.
Es una de esas cifras que obligan a cambiar de escala mental. El propietario puede preguntarse cuándo necesitará corregirla. La respuesta probablemente sea: mucho después de que el reloj haya dejado de pertenecerle.
El corazón: calibre 82665
Toda esta arquitectura está gobernada por el calibre de manufactura IWC 82665, un movimiento automático que funciona a 28.800 alternancias por hora (4 Hz) y dispone de 34 rubíes.
Su sistema de cuerda automática bidireccional Pellaton incorpora componentes cerámicos y proporciona una reserva de marcha de 60 horas.
El movimiento incorpora además un escape de níquel-fósforo y una espiral de silicio, soluciones que responden a una misma filosofía: precisión, resistencia y estabilidad.
El pequeño segundero dispone de dispositivo de parada y la corona es atornillada, contribuyendo a una hermeticidad de 10 bar.

Todo ello queda visible a través del fondo de caja de cristal de zafiro.
Y aquí aparece otro pequeño capítulo de la historia que cuenta este reloj.
Un aniversario que está escrito en el fondo
La caja de acero inoxidable de 42 milímetros mantiene una presencia contundente pero equilibrada. La esfera negra contrasta con las agujas doradas y los apliques de oro macizo, mientras que una correa de caucho negro completa el conjunto.
Pero es al darle la vuelta cuando aparece la verdadera dedicatoria.
El fondo de zafiro muestra el primer logotipo conjunto de Daimler Motoren-Gesellschaft y Benz & Cie., una referencia directa a 1926, año en que ambas compañías pioneras se unieron.

Así, el reloj establece un puente entre dos momentos históricos: 1886, cuando Carl Benz patentó el automóvil y Gottlieb Daimler desarrolló su propio vehículo motorizado, y 1926, cuando aquellas dos historias confluyeron.
Ciento cuarenta años después, IWC y Mercedes-Benz vuelven a encontrarse alrededor de una misma palabra: innovación.
140 piezas para 140 años
La cifra no es accidental, 140 unidades conmemoran los 140 años de Mercedes-Benz y forman parte de una relación que se remonta a 2004, cuando IWC comenzó su colaboración con Mercedes-AMG.
Desde 2013, además, IWC es Official Engineering Partner del equipo Mercedes-AMG PETRONAS Formula One™ Team.
La relación ha producido cronógrafos vinculados al universo de la Fórmula 1, relojes inspirados en Mercedes-AMG y piezas que han explorado incluso la identidad del legendario Clase G.
Pero esta nueva creación resulta especialmente interesante porque no se limita a trasladar un código automovilístico a una esfera.
Aquí la conexión es más profunda.
IWC y Mercedes-Benz hablan el mismo idioma: el de la ingeniería llevada hasta sus últimas consecuencias.
Una estética de piloto para una complicación de alta relojería
El concepto resulta particularmente atractivo porque enfrenta dos mundos aparentemente diferentes.
Por un lado, la funcionalidad histórica del Gran Reloj de Aviador, con una gran legibilidad, robustez, precisión y una estética instrumental.
Por otro, una de las complicaciones más refinadas de la relojería mecánica: el calendario perpetuo.
El resultado no busca el exceso ornamental.
La caja de acero de 42 mm, la esfera negra, las agujas doradas y la correa de caucho mantienen la identidad técnica del reloj. El sistema EasX-CHANGE® permite además cambiar la correa sin herramientas, reforzando esa idea de funcionalidad contemporánea.

Incluso el cristal de zafiro abombado, tratado por ambas caras con antirreflejos, contribuye a preservar la legibilidad.
Es alta relojería, sí, pero una alta relojería que no necesita levantar la voz.
El verdadero lujo,
que la tecnología desaparezca
Hay una idea especialmente poderosa detrás del ProSet.
Durante siglos, la alta relojería ha demostrado su excelencia mediante la complejidad. El nuevo calendario perpetuo de IWC propone otra forma de entenderla: la excelencia consiste también en conseguir que la complejidad deje de sentirse compleja.
Ese cambio de paradigma es importante,
porque un gran reloj no debería obligarnos a pensar constantemente en su mecanismo. Debería permitirnos disfrutarlo.
El usuario mueve la corona, el calendario responde y detrás de ese gesto aparentemente trivial trabajan engranajes, geometrías microscópicas, materiales avanzados, cuatro patentes y décadas de conocimiento relojero.
La ingeniería desaparece, la magia permanece.
El tiempo como territorio común
Mercedes-Benz nació de una obsesión por transformar la movilidad. IWC nació de otra obsesión: medir el tiempo con una precisión cada vez mayor.
Una inventó nuevas formas de desplazarnos,
la otra nuevas formas de interpretar el tiempo.
En 2026, ambas celebran una historia construida sobre la misma convicción:
La innovación no consiste únicamente en inventar algo nuevo, sino en encontrar una manera mejor de hacer aquello que parecía imposible de simplificar.
El Gran Reloj de Aviador Calendario Perpetuo ProSet 140 Years Mercedes-Benz es precisamente eso, un homenaje, pero también una declaración de intenciones.
Porque mientras tres Mercedes-Benz Clase S recorren 140 lugares del planeta dentro de la iniciativa 140 Years. 140 Places., este pequeño instrumento mecánico hace algo mucho más íntimo: llevar en la muñeca una historia que comenzó hace 140 años y que, al menos sobre el papel, está preparada para seguir funcionando durante muchos siglos.
IWC Gran Reloj de Aviador Calendario Perpetuo ProSet 140 Years Mercedes-Benz. Ref. IW329603. Edición limitada a 140 piezas. Caja de acero inoxidable de 42 mm. Calibre de manufactura IWC 82665. Reserva de marcha de 60 horas. Hermeticidad de 10 bar.

Hay máquinas diseñadas para llevarnos más lejos y hay otras diseñadas para recordarnos cuánto tiempo llevamos intentando hacerlo.
Este reloj pertenece a las dos categorías.
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