Estrategia de marketing. HAMILTON × CALL OF DUTY:
EL TIEMPO COMO PARTE DE LA MISIÓN
La idea estratégica
“TIME IS PART OF THE MISSION.”
El concepto permite hablar simultáneamente a tres públicos:

Relojería: autenticidad, herencia militar, mecánica, diseño.
Gaming: Call of Duty, Modern Warfare 4, Capitán Price, inmersión.
Cultura/lifestyle: cine, storytelling, diseño y objetos de culto.
La clave está en no hacer que el reloj parezca un merchandising de Call of Duty.
Debe suceder exactamente al contrario:
Call of Duty se convierte en un nuevo escenario para demostrar que Hamilton sabe crear relojes con identidad narrativa.
Cuando el tiempo entra en la misión

El nuevo Khaki Field Mechanical 38 mm, creado por Hamilton en colaboración con Call of Duty para Modern Warfare 4. No es un simple objeto que aparece en la muñeca de un personaje, es parte del relato. Una pieza concebida para vivir dentro de un universo en el que cada segundo cuenta, cada decisión tiene consecuencias y la supervivencia depende, muchas veces, de la precisión.
Hamilton regresa así al territorio de Call of Duty después de la colaboración iniciada en 2025 y vuelve a hacerlo desde un lugar que conoce especialmente bien: el de los relojes que ayudan a construir personajes. Porque Hamilton lleva décadas entendiendo que un reloj puede decir mucho más de quien lo lleva que la hora que marca.
EL RELOJ DEL CAPITÁN PRICE
En Modern Warfare 4, el nuevo Khaki Field Mechanical aparece en la muñeca de uno de los personajes más reconocibles de la saga: el Capitán Price.
Y el diseño parece seguir una lógica muy concreta. Nada está ahí únicamente para decorar.
La caja de acero inoxidable de 38 milímetros, revestida en PVD negro y con acabado arenado, adquiere la apariencia de una herramienta concebida para acompañar una misión. Su tamaño contenido, sus superficies oscuras y su construcción recuerdan inmediatamente al lenguaje de los instrumentos militares.
La esfera negra presenta una textura fuertemente granulada. Sobre ella aparecen los elementos horarios tratados con Super-LumiNova Grade X2, mientras que la aguja de horas y el minutero incorporan también material luminiscente.

Pero hay un detalle que cambia completamente la personalidad de la pieza, la tipografía utilizada para el icónico “4” de Modern Warfare 4 se integra en la esfera, acompañada por detalles amarillos que conectan directamente el reloj con el universo visual del videojuego. Es una intervención pequeña y precisamente por eso funciona.
UNA ONDA SONORA PARA DECIR: «BRAVO 6, GOING DARK»
Quizá el detalle más narrativo se encuentre donde normalmente nadie mira, en el fondo de la caja. Allí aparece grabada la onda sonora asociada a Modern Warfare, convertida en una especie de firma secreta del reloj. Su significado está ligado a una de las frases más reconocibles del Capitán Price:
“Bravo 6, going dark.”
La onda sonora deja así de ser un elemento gráfico para convertirse en memoria.
Comunicación, coordinación, silencio, misión.
Cuatro conceptos que pertenecen tanto al lenguaje militar como al universo narrativo de Modern Warfare y es aquí donde esta colaboración resulta especialmente interesante: Hamilton no se limita a colocar su nombre dentro del videojuego, sino construye un objeto que parece haber existido siempre dentro de ese mundo.

DEL GENERAL SERVICE A LA PANTALLA
La inspiración no procede únicamente del videojuego, el Khaki Field Mechanical recupera visualmente la tradición de los relojes militares históricos de Hamilton, especialmente aquellos General Service fabricados para el ejército británico.
Es una conexión importante porque devuelve el diseño a un territorio real. Antes de que los soldados aparecieran en las pantallas de millones de jugadores, los relojes militares tenían que enfrentarse a otro tipo de escenario: barro, frío, golpes, humedad, oscuridad y jornadas en las que la precisión podía ser mucho más que una cuestión de elegancia. Hamilton construyó parte de su identidad en ese contexto y ahora esa memoria histórica llega hasta la muñeca del Capitán Price. La ficción contemporánea encuentra así un puente con la historia.
OCHENTA HORAS PARA SEGUIR ADELANTE
Bajo esa estética deliberadamente militar se encuentra el calibre mecánico de cuerda manual H-50, es un movimiento pensado para ofrecer una autonomía de hasta 80 horas de reserva de marcha, acompañado de un resorte regulador Nivachron™.

No hay aquí electrónica ni efectos especiales, hay un calibre mecánico y quizás esa sea una de las paradojas más bonitas de esta colaboración, un reloj nacido para formar parte de un universo digital continúa dependiendo de una arquitectura mecánica que pertenece a siglos de tradición relojera.
El tiempo digitalizado del videojuego encuentra su contrapunto en el tiempo mecánico del reloj.
38 MILÍMETROS DE CARÁCTER
La caja mide 38 mm de diámetro y 9,5 mm de altura, con una anchura entre asas de 20 mm. El cristal es de zafiro con tratamiento antirreflejos y la resistencia al agua alcanza los 5 bares, equivalentes a 50 metros.
La pieza se completa con una correa de tejido verde caqui y una hebilla revestida en PVD negro. Todo responde a una misma idea: funcionalidad antes que ornamento, pero la funcionalidad, cuando está bien diseñada, también puede convertirse en estética.
CUANDO EL VIDEOJUEGO SE CONVIERTE EN CINE
Hamilton lleva mucho tiempo explorando esa frontera, sus relojes han aparecido en más de 500 películas y series, participando en la construcción visual de personajes y narrativas. Esa relación con el cine ha convertido a la firma en uno de los nombres relojeros más reconocibles cuando hablamos de storytelling audiovisual.

Ahora el escenario ha cambiado, la pantalla ya no es únicamente cinematográfica, también es interactiva, donde el jugador no contempla solamente una historia, entra en ella, toma decisiones y habita un universo y en ese contexto, que un reloj aparezca en la muñeca de un personaje adquiere otra dimensión.
El objeto puede convertirse en parte de su identidad, puede contar quién es, de dónde viene, qué representa, incluso cómo entiende el mundo.
EL RELOJ COMO PERSONAJE
Quizá esta sea la verdadera razón por la que esta colaboración resulta tan atractiva, Hamilton entiende el reloj como algo más que un accesorio. En el cine puede ser un elemento narrativo, en un videojuego puede convertirse en parte del personaje y en la vida real puede terminar siendo el objeto que conecta al jugador con aquella historia.
El nuevo Khaki Field Mechanical consigue precisamente eso: establecer un puente entre tres tiempos.
El pasado militar de Hamilton. El presente tecnológico del videojuego.
Y el futuro de una relojería que cada vez entiende mejor que su territorio no termina en la muñeca.

LA MISIÓN CONTINÚA
El Khaki Field Mechanical 38 mm H69469930 llega con una estética deliberadamente sobria, una construcción inspirada en el instrumental militar.m, con un precio de 750 euros, pero su verdadero valor narrativo está en otra parte, en esa pequeña esfera negra, en el amarillo que rompe la oscuridad, en la onda sonora grabada en el reverso, en la correa verde caqui y sobre todo, en la muñeca del Capitán Price, porque
cuando la relojería entra en un videojuego de esta manera, deja de ser simplemente un objeto que marca las horas y se convierte en parte de la misión, mientras el mundo digital avanza hacia universos cada vez más inmersivos, quizá estemos asistiendo a algo interesante: la relojería tradicional no está desapareciendo dentro de los nuevos mundos. Está encontrando nuevas historias en las que seguir contando el tiempo y acercándose a nuevos públicos.
La misión continúa y el reloj también.
Hamilton Khaki Field Mechanical.
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