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El Deloitteo

  • hace 3 minutos
  • 4 min de lectura

Cuando encontrar talento deja de ser

un proceso y se convierte

en una experiencia





La revolución silenciosa que está cambiando la forma de construir el futuro profesional


Durante años, el acceso al mundo laboral se pareció a una carrera de obstáculos. Currículums, entrevistas, procesos de selección y ferias de empleo configuraban un recorrido predecible donde el talento intentaba encontrar su lugar. Sin embargo, las nuevas generaciones han crecido en una realidad diferente. Una realidad en la que aprender, crear, relacionarse y trabajar forman parte de una misma experiencia.





En ese nuevo escenario nace El Deloitteo, una iniciativa impulsada por Deloitte que propone una manera distinta de acompañar a quienes comienzan a construir su trayectoria profesional. Más que un evento, más que una jornada de orientación laboral, El Deloitteo se presenta como un ecosistema de experiencias donde el aprendizaje, el bienestar, la creatividad y la conexión humana conviven para ayudar a descubrir oportunidades, desarrollar capacidades y encontrar propósito.





La respuesta obtenida refleja una necesidad real. Más de 780 estudiantes y jóvenes profesionales participaron en esta primera edición, procedentes de 109 centros formativos de toda España y respaldados por 30 universidades, escuelas de negocio y centros de formación profesional.


Del currículum a la experiencia


La gran aportación de El Deloitteo es entender que el talento ya no se descubre únicamente a través de los conocimientos técnicos.


Hoy las organizaciones buscan personas capaces de adaptarse, colaborar, innovar y conectar.


Por ello, Deloitte ha diseñado una experiencia que rompe con los formatos tradicionales de captación de talento. En lugar de largas presentaciones corporativas o procesos unidireccionales, los asistentes encontraron talleres prácticos, mentorías, espacios de networking, dinámicas colaborativas, charlas inspiradoras, intervenciones artísticas y actividades centradas en el bienestar personal.





La propuesta responde a una tendencia cada vez más presente en la sociedad: las llamadas experiencias líquidas, espacios donde distintas disciplinas se mezclan para generar aprendizajes más profundos y significativos.

Porque el futuro profesional no se construye únicamente escuchando, también se construye experimentando.


Cuando el bienestar

también forma parte del éxito


Uno de los aspectos más innovadores de El Deloitteo es la incorporación del bienestar como parte esencial de la empleabilidad.





Durante años se entendió que el desarrollo profesional dependía exclusivamente de conocimientos académicos o experiencia laboral. Hoy sabemos que la capacidad para gestionar emociones, mantener el equilibrio personal o desarrollar resiliencia influye directamente en el rendimiento y en la evolución profesional.





En una época marcada por la inteligencia artificial, la automatización y la transformación digital, las habilidades humanas adquieren un valor extraordinario.

La empatía, la curiosidad, la capacidad de escuchar, la creatividad, la inteligencia emocional.

Todas ellas estuvieron presentes en una jornada donde una conversación sobre bienestar podía resultar tan valiosa como una sesión sobre productividad o liderazgo.


Una generación diversa que exige nuevas respuestas


Los datos reflejan una realidad cada vez más evidente, el talento joven ya no responde a perfiles homogéneos.

El Deloitteo reunió estudiantes de disciplinas STEM (26%), áreas de negocio (67%) y humanidades (7%), así como participantes de procedencias, intereses y trayectorias muy diferentes. Esta diversidad fue uno de los pilares de la iniciativa, porque las organizaciones más innovadoras comprenden que la riqueza surge precisamente de la convivencia entre perspectivas distintas.


La tecnología necesita pensamiento crítico.


La empresa necesita sensibilidad.


La creatividad necesita estructura.


Y el futuro necesita la colaboración de todos ellos.





Referentes que rompen

las líneas rectas


Otro de los grandes aciertos de la jornada fue la elección de sus protagonistas.

Lejos de presentar trayectorias perfectas o recorridos lineales, los ponentes compartieron historias reales de transformación, adaptación y aprendizaje continuo.





Desde Stef Silva, especialista en diseño de futuro e investigadora cultural, hasta emprendedores como Carlos Ortiz o Mario Teijeiro, pasando por profesionales como Bruno González, Silvia Moreno o la coreógrafa Ximena Carnevale.

Sus testimonios mostraron una realidad que cada vez define más las carreras profesionales del siglo XXI: los caminos no son rectos, las carreras evolucionan, los intereses cambian, las oportunidades aparecen donde menos se esperan.





Y el éxito deja de medirse únicamente por los cargos para comenzar a medirse también por la capacidad de construir una vida profesional coherente con los propios valores.





El poder de las conexiones humanas


Quizá la enseñanza más relevante de El Deloitteo no se encuentre en ninguna presentación ni en ningún taller, se encuentra en las conversaciones, en los encuentros inesperados, en las preguntas compartidas, en las ideas que nacen alrededor de un café.


Deloitte ha entendido algo fundamental: las nuevas generaciones buscan orientación, pero también autenticidad, quieren referentes cercanos; espacios donde sentirse escuchados. Quieren construir relaciones antes que acumular contactos.





Por eso, en El Deloitteo, el networking deja de ser un intercambio de tarjetas para convertirse en una experiencia humana.


Una apuesta estratégica

por el talento del mañana


El Deloitteo forma parte de una visión más amplia de Deloitte para acompañar a las nuevas generaciones en sus primeros pasos profesionales, se suma a cerca de 300 acciones desarrolladas anualmente en universidades y al programa GlowUp, que cada año acompaña a alrededor de 700 estudiantes de toda España mediante experiencias de aprendizaje y desarrollo profesional.





Más allá de las cifras, la iniciativa refleja un cambio profundo en la relación entre las organizaciones y el talento emergente.

Un cambio donde las empresas dejan de ser únicamente lugares de trabajo para convertirse en espacios de crecimiento, donde la formación se transforma en experiencia, la orientación se convierte en acompañamiento y donde el futuro profesional comienza, no con un contrato, sino con una conversación.


Porque en un mundo cada vez más digital, la verdadera diferencia sigue naciendo de algo profundamente humano, la capacidad de conectar con los demás y descubrir juntos nuevas posibilidades.




Gracias

Elena Alberca y Carmen Manteca

de Deloitte.

Laura Pérez y Laura Ros

de Somos Experiences.


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