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Daniel Roth Extra plano esqueletos en oro rosa

  • Redactor
  • hace 14 horas
  • 3 Min. de lectura

La transparencia como acto

de respeto al tiempo




Hay relojes que buscan llamar la atención y hay otros —mucho más artesanos— que prefieren ser comprendidos. El nuevo Daniel Roth Extra Plat Rose Gold Skeleton pertenece, sin ambigüedad, a esta segunda estirpe, que cuida el detalle de cada una de las piezas que no gritan innovación, sino que la susurran con la autoridad de quien conoce profundamente la tradición y se permite evolucionarla sin traicionarla.


Este lanzamiento no es un ejercicio de estilo ni un gesto oportunista, es en realidad, un manifiesto silencioso dentro del renacimiento contemporáneo de Daniel Roth, una reinterpretación abierta —literal y conceptualmente— de uno de los relojes más puros y queridos por su fundador.





El Extra Plat, cuando

la delgadez es una complicación


Para Daniel Roth, el Extra Plat nunca fue un reloj “simple”, muy al contrario, lo consideraba una complicación en sí misma, solo superada por el tourbillon. Porque reducir un movimiento a su mínima expresión y que muestre cada uno de los rincones exige una disciplina técnica extrema, un dominio absoluto de las proporciones y una sensibilidad casi arquitectónica para el equilibrio visual.


En los años noventa, el maestro Roth exploró la esqueletización en algunas referencias muy concretas, siempre en cantidades mínimas y con un enfoque casi didáctico, para demostrar hasta dónde podía llegar la alta relojería artesanal, sin embargo, el Extra Plat nunca fue esqueletizado en vida del fundador. Este dato no es menor, ya que convierte a esta pieza en un territorio inédito… y, por tanto, delicado.





Una evolución respetuosa,

no una ruptura


El Extra Plat Rose Gold Skeleton no pretende reescribir la historia, sino continuarla con una caligrafía contemporánea. Mantiene intacta la icónica caja de doble elipse —38,6 x 35,5 mm y apenas 6,9 mm de grosor—, ahora realizada en oro rosa 5N, con una presencia cálida y discreta, profundamente Daniel Roth.





La diferencia está en la transparencia, o mejor dicho, en la honestidad mecánica. Al abrir el movimiento, el reloj revela la lógica estructural que siempre estuvo ahí, pero que ahora se convierte en protagonista.





Como explica Matthieu Hegi, director artístico de La Fabrique du Temps Louis Vuitton, esta apertura permite que la elegancia “hable de otra manera”, sin abandonar las ambiciones originales del maestro Roth ni su apego a la alta relojería tradicional.


DR002SR, un corazón de oro


En el centro de esta pieza late el calibre DR002SR, un movimiento de carga manual desarrollado íntegramente in-house en La Fabrique du Temps Louis Vuitton, bajo la supervisión de Michel Navas y Enrico Barbasini. No se trata de una simple adaptación, el calibre ha sido rediseñado específicamente para la esqueletización, con nuevos puentes y platinas pensados para maximizar la luz sin comprometer rigidez, fiabilidad ni precisión.





La decisión de fabricar estos componentes en oro macizo de 18 quilates (5N) es tan técnica como filosófica. El oro no solo dialoga cromáticamente con la caja; es un material noble que responde de forma excepcional al acabado manual, permitiendo biseles perfectos, pulidos negros profundos y ángulos internos imposibles de mecanizar.


Con una frecuencia de 4 Hz, volante libre, y una generosa reserva de marcha de 65 horas, el DR002SR demuestra que la transparencia no está reñida con la excelencia cronométrica.





La esqueletización

como arte de sustracción


Esqueletizar no es añadir; es saber qué retirar y de donde. Como dice mi buen amigo Javier Pioz, el vacío es igual o más importante que la materia. En este reloj, cada vacío está pensado, cada puente tiene una razón de ser, los ángulos internos pulidos a mano —auténticas firmas del trabajo artesanal— actúan como testigos silenciosos del tiempo humano invertido en cada componente.





Todo el proceso de acabado se realiza bajo un mismo techo, algo cada vez más excepcional en la industria, y absolutamente coherente con la filosofía de su creador, Daniel Roth, que incluye el control total, la coherencia estética y una fidelidad al gesto artesanal.


El resultado es casi museístico, un movimiento que no se limita a funcionar, sino que se ofrece a la mirada como una galería mecánica, donde forma y función conviven en equilibrio perfecto.


Un reloj para quien entiende

el lujo como cultura


Disponible a partir de enero de 2026, con una producción limitada anual y un precio de 85.000 CHF (sin impuestos), el Extra Plat Rose Gold Skeleton no es un reloj para todos, es una pieza destinada a coleccionistas que entienden que el verdadero lujo no está en la ostentación, sino en el conocimiento, en la historia bien contada y en la ejecución impecable.





En un mercado saturado de gestos grandilocuentes, Daniel Roth apuesta por la elegancia intelectual. Por relojes que se explican solos a quien sabe mirar y este Extra Plat Skeleton no solo marca el tiempo, reafirma una visión del mismo. Una visión lenta, reflexiva, profundamente humana.


Porque, al final, abrir un reloj así no es mostrarlo todo, es demostrar que no hay nada que ocultar y si cada detalle a disfrutar.




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