BOSE QUIETCOMFORT HEADPHONES (2ND GEN)
Del silencio a la inmersión

Los nuevos auriculares Bose QuietComfort Headphones (2nd Gen) nacen precisamente de la idea de sentir de otra manera aquello que escuchamos.
Durante décadas, la familia QuietComfort ha construido su identidad alrededor de dos conceptos que parecen sencillos, pero que exigen una enorme sofisticación tecnológica: comodidad y cancelación de ruido. En esta segunda generación, Bose conserva ambos pilares y añade una nueva dimensión: la posibilidad de transformar la forma en que percibimos el sonido.
Porque ahora no se trata solamente de cerrar la puerta al mundo exterior, se trata de abrir otra.
Un escenario delante de nosotros
La gran novedad de los QuietComfort (2nd Gen) se encuentra en Bose TrueSpatial Technology, integrada junto con Immersive Audio.

La intención es tan sencilla de explicar como compleja de conseguir: sacar el sonido del interior de nuestra cabeza y llevarlo hacia delante, creando una escena sonora más abierta y envolvente. La experiencia no queda limitada exclusivamente a contenidos producidos específicamente para audio espacial. Bose ha desarrollado esta tecnología para que pueda trabajar también con contenidos habituales: música, podcasts y otras fuentes de audio.
El resultado busca modificar nuestra relación con aquello que escuchamos, una canción deja de sentirse únicamente como algo situado entre los dos auriculares; una película puede adquirir mayor sensación de espacio; una conversación puede sentirse más natural.
Es una evolución interesante: la tecnología deja de intentar únicamente eliminar el espacio que nos rodea y comienza a construir un espacio propio alrededor del sonido.
Cuatro maneras de escuchar
La nueva generación amplía también las posibilidades de interacción con el entorno.
A los conocidos modos Quiet y Aware se incorporan ahora Immersion y Cinema, además de la posibilidad de desactivar completamente la cancelación activa mediante ANR Off.

Immersion combina la experiencia espacial con la cancelación de ruido para crear una escucha especialmente envolvente.
Cinema, por su parte, ha sido concebido para películas, series y otros contenidos audiovisuales. La tecnología espacializa el contenido procedente de la fuente de vídeo y sitúa los diálogos frente al espectador. Es un pequeño cambio conceptual que puede resultar decisivo, ya que los auriculares dejan de ser simplemente un dispositivo para escuchar música y se convierten en una especie de sala privada portátil. Una sala que cabe en una mochila.
El silencio también se puede controlar
La cancelación de ruido continúa siendo uno de los grandes argumentos de esta familia.
Los QuietComfort (2nd Gen) incorporan QuietControl y una evolución de ActiveSense, que trabaja especialmente en el modo Aware.
Cuando queremos mantener cierta conexión con lo que sucede a nuestro alrededor, Aware permite escuchar el entorno. ActiveSense entra entonces en acción ante aumentos repentinos del ruido, suavizándolos automáticamente.
Es una aproximación especialmente interesante para quienes utilizan auriculares durante muchas horas, porque aislarse completamente no siempre es la solución.

A veces queremos escuchar música mientras caminamos, trabajar sin quedar completamente desconectados o mantener cierta percepción del entorno. La tecnología debe entonces aprender algo más difícil que eliminar el ruido: saber cuándo dejarlo entrar.
USB-C: ahora también es sonido
Otra de las grandes novedades se encuentra en una conexión que durante los últimos años se ha convertido en prácticamente universal.
El USB-C deja de ser únicamente el puerto de carga. Los QuietComfort (2nd Gen) permiten transmitir audio mediante USB-C y reproducir señal lossless de hasta 24 bits/48 kHz desde dispositivos compatibles.
La conexión es además bidireccional:
Puede transportar audio hacia los auriculares y señal de voz en sentido contrario, con salida de voz de hasta 24 bits/16 kHz.
Para quienes trabajan con ordenador, realizan llamadas o prefieren una conexión física cuando buscan aprovechar al máximo la fuente, es una incorporación especialmente relevante.
Y para quienes viajan existe otra pequeña virtud: Bose incluye un cable de 3,5 mm a USB-C, permitiendo conectar los auriculares a fuentes convencionales, como el sistema de entretenimiento de un avión.

Hay algo elegante en esa versatilidad.
La tecnología inalámbrica está ahí, pero no obliga a renunciar al cable cuando el cable tiene sentido.
La comodidad como parte de la ingeniería
El diseño exterior también evoluciona.
Las copas adoptan una forma más ovalada y la diadema ha sido rediseñada con una estructura deslizante más ancha y un ajuste suave. El acolchado y la piel sintética mantienen ese enfoque hacia la comodidad que ha acompañado históricamente a QuietComfort y Bose conserva algo que en un mundo cada vez más dominado por las superficies táctiles resulta casi reivindicativo: controles físicos.
Botones que pueden localizarse mediante el tacto para controlar la reproducción, el volumen o los diferentes modos de escucha.
No todo necesita una pantalla, a veces, el mejor interfaz es simplemente saber dónde está un botón sin tener que mirar.

La personalización se completa mediante la aplicación Bose, desde la que es posible gestionar diferentes ajustes de la experiencia de escucha.
Cuando escuchar significa también conversar
Unos buenos auriculares ya no viven únicamente cuando comienza una canción, también están presentes durante una videollamada, una reunión, una conversación o una jornada completa frente al ordenador.
Por eso Bose ha trabajado en el filtrado del ruido de fondo durante las llamadas, buscando mejorar la claridad de la voz respecto a la generación anterior. En conectividad, los QuietComfort (2nd Gen) incorporan Bluetooth 5.4 y conectividad multipunto, que permite mantenerlos vinculados a dos dispositivos compatibles y alternar entre ellos: Ordenador - Teléfono;
Trabajo - Vida, sin necesidad de reconstruir la conexión cada vez.

24 horas para encontrar
nuestro propio espacio
La autonomía alcanza hasta 24 horas de reproducción. Cuando se utiliza Immersive Audio, la cifra se sitúa en hasta 18 horas, debido al procesamiento adicional necesario para generar la experiencia espacial.
La carga completa requiere aproximadamente tres horas y se realiza mediante USB-C. Son cifras pensadas para acompañar jornadas largas: un vuelo, una jornada de trabajo, un desplazamiento, una tarde de música o varias horas de cine.
Porque quizá la verdadera evolución de unos auriculares no consista en conseguir que los utilicemos menos tiempo, sino en conseguir que, cuando decidamos utilizarlos, el tiempo adquiera otra dimensión y disfrute.

Tecnología para desaparecer.
Tecnología para aparecer.
Hay una paradoja hermosa en la evolución de QuietComfort, durante años, la gran aspiración de la tecnología de cancelación de ruido ha sido conseguir que desaparezca el mundo exterior, ahora Bose plantea algo diferente.
Primero elimina aquello que sobra, después construye un espacio nuevo.
Los QuietComfort Headphones (2nd Gen) representan así una evolución que va más allá de una actualización técnica, mantienen la comodidad y la cancelación de ruido como elementos esenciales, pero añaden una nueva forma de relacionarnos con el sonido mediante TrueSpatial Technology, Immersive Audio y la reproducción lossless a través de USB-C.
Disponibles con un precio de venta recomendado de 399 euros, IVA incluido.

Quizá el lujo tecnológico contemporáneo no consista en tener más dispositivos, quizás consista en tener uno que, durante unas horas, sea capaz de cambiar nuestra relación con el mundo, pulsamos play y el ruido queda atrás y delante de nosotros aparece algo que antes no estaba, un lugar donde escuchar.
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