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Anticitera: Hublot busca el origen del tiempo

  • 12 jun
  • 3 min de lectura


Hay relojes que miden el tiempo. Hay relojes que lo interpretan. Y, en muy raras ocasiones, existen relojes que intentan comprenderlo.

La última creación de Hublot no es simplemente una nueva referencia de alta relojería. Es una declaración cultural, científica y filosófica. Con el regreso de la saga Antikythera, la manufactura suiza vuelve a tender un puente entre dos mundos separados por más de dos mil años:





El ingenio de la Antigua Grecia y la innovación relojera del siglo XXI.





El misterio que nació bajo el mar


La historia comienza en una pequeña isla griega:m, Anticitera.

Allí, en 1901, unos buceadores descubrieron entre los restos de un naufragio un artefacto que desafió todo lo que se creía saber sobre la tecnología antigua: el célebre Mecanismo de Anticitera. Considerado por muchos historiadores como el primer ordenador analógico de la humanidad, era capaz de calcular posiciones astronómicas, predecir eclipses y seguir complejos ciclos celestes con una precisión asombrosa para su época.

Para una marca cuya razón de ser gira en torno al tiempo, aquel hallazgo no podía pasar desapercibido.





Desde hace más de una década, Hublot participa activamente en proyectos científicos y arqueológicos a través de Hublot Xplorations, colaborando con equipos internacionales en la exploración del yacimiento submarino de Anticitera y desarrollando incluso drones submarinos destinados a localizar nuevos vestigios históricos.


Una máquina para

contemplar el universo


El resultado de esta fascinación es el MP-04 Antikythera, una de las piezas conceptuales más extraordinarias jamás desarrolladas por la manufactura.

Más que un reloj, parece un observatorio astronómico miniaturizado sujeto a la muñeca.





Su arquitectura mecánica incorpora funciones inspiradas directamente en los cálculos del mecanismo original descubierto en Grecia. Entre ellas destacan el ciclo metónico de 19 años, el ciclo calípico de 76 años, el ciclo de Saros para la predicción de eclipses y el ciclo de exeligmos de 54 años. Todo ello integrado en una complejísima construcción mecánica dominada por un tourbillon de manufactura de cuerda manual con 105 horas de reserva de marcha.

La esfera no se limita a mostrar horas y minutos.




También indica:


  • La posición del Sol en el zodiaco.

  • La posición de la Luna y su velocidad aparente.

  • Las fases lunares.

  • El calendario egipcio.

  • Los Juegos Panhelénicos.

  • El signo zodiacal real correspondiente a cada fecha.


Es una invitación a mirar el cielo como lo hacían los antiguos astrónomos.


Antikythera SunMoon:

la poesía de los astros


Junto al MP-04, Hublot presenta una nueva evolución de esta filosofía: el MP-08 Antikythera SunMoon.

Disponible en titanio y en King Gold de 18 quilates, ambas versiones están limitadas a únicamente 20 ejemplares cada una.    





Con una caja de 49 milímetros y un movimiento HUB9008 compuesto por 295 componentes, el reloj mantiene el espectacular tourbillon de manufactura y las 105 horas de autonomía.    

Sin embargo, más allá de las cifras, lo que realmente cautiva es la sensación de contemplar una representación mecánica del cosmos.

Cada indicación recuerda que el tiempo no nació en los laboratorios ni en los observatorios modernos. Nació cuando el ser humano levantó la mirada hacia las estrellas e intentó comprender el movimiento del universo.


Mucho más que relojería


En una industria donde a menudo se habla de innovación asociada únicamente a nuevos materiales o procesos industriales, Hublot propone una visión diferente.

La innovación también puede consistir en recuperar el conocimiento perdido.





La marca no se limita a inspirarse en Anticitera; participa activamente en la investigación arqueológica y científica que continúa revelando secretos de aquel extraordinario mecanismo. El reciente documental desarrollado junto al creador suizo Anil Brancaleoni muestra precisamente esa búsqueda del “origen del tiempo”, acompañando durante dieciocho días a arqueólogos, buceadores y especialistas en una de las expediciones más fascinantes de la actualidad.    


El tiempo como patrimonio


Pocas manufacturas han llevado tan lejos la idea de conectar pasado y futuro.

Mientras otras marcas construyen homenajes históricos, Hublot decide sumergirse literalmente en la historia.





El Antikythera no es un reloj para quien busca simplemente una complicación espectacular. Es una pieza para quien entiende que la relojería es, ante todo, una conversación permanente entre civilizaciones.

Porque cada rueda, cada engranaje y cada indicación astronómica nos recuerda algo esencial: antes de que existieran los relojes, ya existía la necesidad humana de comprender el tiempo.





Y quizás esa sea la verdadera grandeza de esta creación. No pretende decirnos qué hora es.

Pretende recordarnos de dónde viene el tiempo que intentamos medir.

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